Los efectos de la pandemia han provocado que los profesionales y empresas se replanteen sus necesidades con nuevas demandas y formas de organizar sus equipos y cómo coordinarlos. Estos efectos han desencadenado en nuevos modos de utilizar un espacio de coworking, pasando de la inicial necesidad de un espacio donde trabajar a un lugar donde coordinar y acomodar al equipo humano de las empresas y pymes. Es cierto que trabajar desde casa tiene muchas ventajas pero combinarlo con un espacio de coworking donde conectar con tus compañeros y equipos resulta un complemento muy agradecido por los trabajadores y empresarios. Este hecho junto con el importante ahorro en costes fijos de las empresas al prescindir de oficinas fijas y clásicas ha provocado que las empresas busquen puntos de encuentro y coordinación de sus equipos de trabajadores y colaboradores, no todo puede ser trabajar desde casa. Este sistema híbrido que combina el teletrabajo con un espacio cómodo y versátil donde reunirse para interactuar y socializar dentro de la empresa y con otros profesionales es el preferido por los empleados y emprendedores ya que permite una gran flexibilidad horaria y un mayor rendimiento a la vez que facilitas la comunicación entre compañeros y se conservan esas reuniones de coordinación y trabajo presenciales tan importantes. No olvidemos que el contacto humano es algo intrínseco en nuestra especie y nos hace sentir bien con efectos fisiológicos positivos científicamente testados. Se abre así una nueva etapa para los espacios de coworking donde cada vez llegan más empresas que demandan algo más que puestos de trabajo, lugares de reuniones e interacción social dinámicos y en contacto con otros profesionales. Las actividades de formación o de información interna también son motivos por los que cada vez se demandan espacios de reunión en los coworking junto con el resto de servicios ya conocidos. Otro de los servicios disponibles cada vez más demandados es la oficina virtual, con posibilidad de tener la dirección social y de facturación del espacio de coworking, e incluso recibir correo o paquetería. Como consecuencia de estos cambios la flexibilidad de las membresías es cada vez mayor y con condiciones adaptadas a las necesidades de cada empresa o profesional.